En nuestro caso quisiéramos guiarnos por el ejemplo de la Sagrada Familia, y ese intento esta resumido en una sóla palabra: NAZARETH
Monseñor Renaldo Ferrero
Nuestra comunidad ha nacido como respuesta. Si es la respuesta a una pregunta ta fundamental como desgarradora: ¿Quién nos ayudará a vivir de nuevo? Es una pregunta formulada hoy por niños, jóvenes y adultos caídos en el sinsentido de nuestra sociedad de consumo: el flagelo de la droga y de las adicciones en general.
Retrocediendo en el tiempo hasta el comienzo de la era cristiana, nos encontramos con alguien, que viniendo desde la eternidad quiso participar de nuestra historia y devolver al hombre su dignidad de persona “creada a imagen y semejanza de Dios”.
Ese alguien fue llamado Jesús, el Salvador y vivió hasta los 30 años en una humilde casa de Nazareth, con sus padres José y María. En ese hogar se practicaron las virtudes que nosotros quisiéramos repetir en nuestra comunidad, por eso adoptamos el nombre de Nazareth.
Allí la vida transcurría serenamente con la seguridad brindada por la presencia del trabajo de José en su taller de carpintería y la paz irradiada por la figura materna de María ocupada en los quehaceres domésticos y el cuidado permanente de su hijo Jesús.
En Nazareth la Sagrada Familia vivía un mundo total y radicalmente sacral, en lo humano y lo religioso armonizaba perfectamente. Allí no hay separación entre la vida y la oración. No hay tiempos de vivir y tiempos de orar. La vida es oración y la oración es vida. Lo religioso está presente en todos los acontecimientos y toda la historia es sagrada.
La oración es fundamentalmente bendición, en mayor medida que petición. Lo importante es señalar el papel central que Dios ejerce en toda la vida oculta de Nazareth, Jesús quiere demostrar que actos tan simples como respirar, cortar madera, atender a los pedidos de los clientes, tienen tanto valor redentor como sanar enfermos, multiplicar panes, o caminar sobre las aguas. Cada cosa a su tiempo.
Nazareth es tiempo de vida sencilla, serena, pacífica, alternando el trabajo cotidiano con la convivencia social propia de la época y las prácticas de culto a Yahvé prescripta por la Ley. La vida de un hogar humilde que encara la existencia del amor, con alegría, confianza total en Dios, optimismo, atentos a la misión de Dios Padre, misericordioso confía a cada persona en particular, sosteniéndola con su gracia.
Casa Central Lavalle 817  Tel: 03471- 422294/ 425346 
Cañada de Gómez - Sta Fe